Santiago Serna Duque
11 Enero 2018•Actualizar: 12 Enero 2018
En la mañana de este jueves fueron hallados los cuerpos de cuatro venezolanos que murieron en el hundimiento de un barco clandestino que intentaba llegar a Curazao. Se trata de dos mujeres y dos hombres que no han sido identificados.
Según informaron las autoridades locales, siguen desaparecidos 20 tripulantes de la embarcación, la cual se hundió a pocos kilómetros de la costa curazoleña. Todos los migrantes eran menores de 30 años.
La nave zarpó desde San José de la Costa, en el estado Falcón, al occidente de Venezuela. Las autoridades marítimas de Curazao afirmaron que la embarcación, la cual iba con sobrepeso, chocó contra unas rocas y se hundió rápidamente.
Los familiares de las víctimas están en las costas de Falcón para identificar a los posibles fallecidos.
Esta es la primera vez que se reporta el hundimiento de un barco con inmigrantes ilegales en aguas cercanas al territorio autónomo de los países bajos (un fenómeno común en el Mar Mediterráneo).
Medios de Curazao indicaron que varios ciudadanos venezolanos manifestaron que pagaron hasta USD 100 para viajar en buques que les permitan salir de su país, inmerso en una profunda crisis social y económica.
La tragedia ocurrió al mismo tiempo que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ordenó el cierre de las fronteras con Curazao, Aruba y Bonaire.
Maduro dijo que tomó esta decisión para combatir las mafias de contrabando que azotan al país. El mandatario venezolano afirmó que en las zonas fronterizas se exacerbó el contrabando y por tal motivo consideró cerrar las vías marítimas y aéreas.