Santiago Serna Duque
03 Agosto 2018•Actualizar: 04 Agosto 2018
El papa Francisco modificó este jueves el catecismo de la Iglesia Católica y declaró inadmisible la pena de muerte en el mundo.
“La Iglesia enseña, a la luz del Evangelio, que la pena de muerte es inadmisible, porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona, y se compromete con determinación a su abolición en todo el mundo”, subrayó el máximo jerarca de la Iglesia Católica.
El sumo pontífice aseguró que este castigo debe abolirse en todo el mundo.
Cabe destacar que la versión antigua del catecismo avalaba y legitimaba la pena capital si este era “el único camino posible para defender eficazmente del agresor injusto las vidas humanas".
“Estoy convencido de que esta es la mejor manera, porque cada vida es sagrada, cada persona está dotada de una dignidad inalienable y la sociedad puede encontrar solo beneficios de la rehabilitación de aquellos condenados por crímenes”, añadió el Papa.
Con esta decisión, Francisco sugiere que hay nuevas maneras de proteger y castigar a la sociedad.