Agencia Anadolu
26 Noviembre 2019•Actualizar: 27 Noviembre 2019
El personal de auxilio en la República Democrática del Congo se encuentra encerrado a raíz de una serie de protestas, informó este martes la Organización Mundial de la Salud.
“Los respondedores del ébola en Beni, República Democrática del Congo, están encerrados en medio de disparos, disturbios y conflictos civiles”, escribió en su cuenta de Twitter el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Se han confirmado más de 3.100 casos de ébola desde que se declaró el brote en agosto de 2018 y se registraron más de 2.100 muertes.
Pero la inseguridad en la región ha obstaculizado los esfuerzos para contener el brote.
“Cada día que no tenemos acceso total a todas las áreas afectadas por el ébola en la RD Congo, cedemos terreno al virus, prolongando el brote. Esto es una tragedia porque solo aumentará el sufrimiento de las comunidades ya sobrecargadas”, dijo Tedros.
“Pero [todavía] estamos tratando de proteger a las personas en riesgo de contraer el virus. Los equipos están organizando el seguimiento de contactos por teléfono y guiando de manera remota a los trabajadores de salud de la comunidad en lugares a los que no podemos llegar”, aseguró el director de la OMS.
Residentes en la República Democrática del Congo irrumpieron este lunes en las instalaciones de la ONU para protestar contra un ataque reciente de un grupo rebelde ugandés, las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), en el que ocho personas fueron asesinadas y nueve secuestradas en el distrito de Masiani, en la zona oriental de Beni.
Los manifestantes saquearon una base de la ONU en la ciudad fronteriza. Acusaron a la Fuerza de Paz de la ONU (MONUSCO) y a las fuerzas congoleñas de “inacción” y algunos demandan que la misión de la ONU abandone el país.
MONUSCO pidió el lunes a todos los actores políticos, religiosos y de los medios de comunicación que apoyen un regreso a la calma, necesario para la lucha contra las ADF, y la continuidad de la respuesta al ébola.
La representante especial del Secretario General de la ONU en la República Democrática del Congo, Leila Zerrougui, asistió este lunes a una reunión de emergencia liderada por el presidente del país, Felix Tshisekedi.
Zerrougui enfatizó en tuits publicados por MONUSCO que entendía la ira y la frustración de la población después de que se han presentado más ataques por parte de las ADF, pero atacar las instalaciones de la misión y las de las autoridades locales solo debilitaría la lucha del ejército congoleño contra las ADF.
Tshisekedi, después de la reunión, decidió permitir operaciones conjuntas entre las fuerzas congoleñas y de la ONU en Beni tras las protestas que también se extendieron a Goma.
La misión de la ONU había argumentado en los últimos días que no podía participar en las operaciones militares congoleñas sin ser invitada y que no podía realizar operaciones unilateralmente en una región donde el ejército del Congo ya está activo.
Después de las violentas protestas del lunes en Beni, las tensiones siguen siendo altas en Butembo, provincia de Kivu.
El martes, varias tiendas permanecieron cerradas y se levantaron barricadas en las carreteras cuando la demanda de la salida de la fuerza de paz de la ONU ganó impulso.
Según informes del grupo local de la sociedad civil, más de 60 civiles fueron asesinados en 10 días en Beni.
En los últimos cinco años, los rebeldes habrían matado a más de 1.500 personas en el área, según el informe de Human Rights Watch publicado a principios de este año.
*Traducido por Daniela Mendoza.