Ali Murat Alhas
01 Julio 2019•Actualizar: 03 Julio 2019
Este domingo el ministro de Defensa de Turquía, Hulusi Akar, dijo que su país ha tomado todas las medidas contra posibles acciones hostiles, tras las amenazas del portavoz de las fuerzas de Jalifa Haftar en Libia.
“El precio de las actitudes hostiles o los ataques será alto, serán respondidos de la manera más eficiente y difícil”, advirtió Akar en declaraciones a la Agencia Anadolu en la ciudad de Osaka, Japón, donde formó parte de la delegación del presidente turco en la Cumbre de Líderes del G20.
Akar señaló que Turquía se centró en la integridad territorial de Libia, la soberanía, la paz, la felicidad del pueblo y el espíritu de consenso nacional en el país. Sin embargo, no haría la vista gorda ante las amenazas que se puedan presentar.
El ministro de Defensa nacional enfatizó que Turquía siempre tomará parte de los esfuerzos de paz y estabilidad de acuerdo con el derecho internacional para resolver las disputas entre las partes en conflicto en Libia.
Este viernes, el portavoz de Haftar, Ahmed al-Mismari, anunció una prohibición de los vuelos comerciales desde Libia a Turquía y ordenó a sus fuerzas atacar los barcos turcos en el país.
Este miércoles, el Gobierno de Acuerdo Nacional de Libia, reconocido por la ONU, recapturó la estratégica ciudad de Garian, al sur de Trípoli, de las fuerzas de Haftar, siendo esta una gran pérdida para el comandante. Turquía ha apoyado al gobierno reconocido por la ONU en Trípoli.
Las fuerzas de Haftar hasta el momento no han logrado capturar Trípoli del Gobierno del Acuerdo Nacional, lo cual ha sido su objetivo desde que inició una ofensiva en abril.
Sin embargo, sus fuerzas permanecen desplegadas en varias áreas alrededor de la capital.
Libia se ha visto sometida a disturbios desde 2011, cuando un levantamiento respaldado por la OTAN llevó al derrocamiento y muerte del líder Muamar Gaddafi, después de más de cuatro décadas en el poder.
Desde entonces, las rígidas divisiones políticas han producido dos núcleos de poder rivales, uno en Tobruk y otro en Trípoli, así como una gran cantidad de milicias fuertemente armadas.
*Daniela Mendoza contribuyó con la redacción de esta nota.